Remedio Natural Almorranas o Hemorroides-Proctologia

Todas las personas tienen anatómicamente venas hemorroidales (del griego haímas: sangre, rhein: fluir). Las hemorroides son una importante estructura del canal anal. Las hemorroides son engrosamientos en forma de nudos de los cuerpos cavernosos del recto, que se encuentran en la parte superior del esfínter del ano. Arterias y venas irrigan estos cuerpos cavernosos.

Conjuntamente con los esfínteres del ano, las hemorroides cierran la salida externa del intestino. Las hemorroides ayudan al esfínter a permanecer cerrado, formando una especie de válvula, incluso con los aumentos de presión, como por ejemplo, al estornudar o reír. Generalmente engrosan la mucosa en tres “nudos” que se encuentran en la entrada de los vasos a los cuerpos cavernosos.

Las hemorroides son muy frecuentes. Como la mayor parte de los pacientes con leves molestias en la zona anal no consultan al médico, se desconocen los números exactos. Las estimaciones científicas determinan que más de un 50% de los mayores de 30 años las padecen.

Tenemos o existen dos tipos de hemorroides externas e,internas.

Hemorroides internas

Las hemorroides internas son aquellas que pueden causar dolor si surge una trombosis o cuando el esfuerzo crónico para evacuar causa el prolapso de la hemorroide hacia afuera en el canal anal. Las hemorroides internas grado III y IV pueden estar asociadas a la incontinencia fecal y a la presencia de un corrimiento mucoso, que provoca irritación y comezón anal.

Hemorroides externas

Las hemorroides externas son por lo general sintomáticas. Están asociadas a sangrados y dolor al evacuar y al sentarse. En casos de trombosis de la hemorroide, el dolor puede ser intenso. El prurito es otro síntoma común. Las hemorroides externas son siempre visibles y palpables.

Causas o factores que favorecen el brote Hemorroidal

Las causas de la enfermedad hemorroidal son múltiples. Se crean por la inflamación de los tejidos en los cuerpos cavernosos anales. Esto sucede fundamentalmente cuando esta zona es sometida a presión. Esto puede ocurrir, por ejemplo cuando se sufre estreñimiento crónico o cuando es necesario ejercer mucha fuerza al defecar.

Otros factores que favorecen el desarrollo de hemorroides son los siguientes:

  • Debilidades congénitas de los tejidos que lleva a la debilitamiento del esfínter
  • Sobrepeso
  • Embarazo
  • Constipación intestinal (estreñimiento).
  • Esfuerzo para evacuar.
  • Diarrea crónica.
  • Aguantar las heces con frecuencia, evitando defecar siempre que hay ganas.
  • Dieta pobre en fibras.
  • Sexo anal.
  • Antecedentes familiares de hemorroides.
  • Tabaquismo.
  • Cirrosis e hipertensión portal.
  • Quedarse largos periodos sentado en el inodoro

Síntomas de las Hemorroides

En las hemorroides, los síntomas van a depender del grado. Para ser exactos debemos hablar de enfermedad hemorroidal, ya que las venas hemorroidales pertenecen a la anatomía normal de las personas. Solo cuando estas venas se ven engrosadas aparecen los síntomas y entonces sí se produce la enfermedad hemorroidal

Las hemorroides pueden ser sintomáticas o no, las internas tienden a ser menos sintomáticas. La única señal indicativa de su existencia puede ser la presencia de sangre alrededor de las heces al evacuar.

El sangrado de las hemorroides se presenta típicamente como una pequeña cantidad de sangre viva que queda alrededor de las heces.

Diagnostico Hemorroides

El diagnóstico de las hemorroides se suele hacer en función de los síntomas que manifiesta la persona. Aunque los síntomas típicos de las hemorroides, como, por ejemplo, el sangrado con la deposición o el dolor anal, también pueden aparecer en otras enfermedades. Fundamentalmente si aparece sangre con la deposición, el médico deberá descartar la presencia de un tumor maligno de la zona del colon o recto (cáncer colorrectal). Por este motivo, se realiza un tacto rectal de la zona anal. De este modo se palpan lesiones en este área.

Para confirmar el diagnóstico se puede realizar una visualización con una cámara en la zona del ano (proctoscopia) y del recto (rectoscopia).

Las hemorroides inflamadas no tienen que ser tratadas si no producen molestias o estas solo aparecen de forma ocasional. Lo importante es que el médico pueda descartar un tumor maligno en caso de sangrado con la deposición. En este caso, haría falta una visualización de todo el intestino grueso mediante una colonoscopia.